Jesús, el primer indignado | Revista Competencia
Las ciudades más saludables en el mundo
Las ciudades más saludables en el mundo
Las ciudades más saludables en el mundo
La Escuela de Economía de Londres, calcula cuáles son las ciudades más saludables del mundo. Conózcalas.
Tomando datos del Índice de Desarrollo Humano (IDH) que miden las Naciones Unidas, la Escuela de Economía de Londres (London School of Economics, LSE) ha desarrollado su propio índice, agregando algunos parámetros clave que le permiten identificar las ciudades más saludables y de mejor calidad y expectativa de vida del mundo. El estudio abarca 129 capitales y grandes ciudades del mundo y destaca la curiosidad que la calidad de vida en ellas suele superar los índices a nivel nacional.

El top 3 es asiático: Hong Kong, Osaka y Tokio -en ese orden- se llevan el podio. Lo siguen, otra asiática, Singapur, y luego las europeas: Estocolmo, Roma, Madrid, Paris y Berlín. Sídney completa las primeras 10. Las latinoamericanas mejor ubicadas son: Santiago de Chile (21), Monterrey (30), Buenos Aires (31), Ciudad de México (32) y Guadalajara (34). Entre las peores ubicadas de la región están: Rio de Janeiro (138), Santa Cruz de la Sierra (160) y La Paz (168).

El precepto en que se basa este estudio es que “un acercamiento a los determinantes sociales y ambientales implica que mucha de las políticas y prácticas que afectan la salud urbana se encuentran fuera del sector salud mismo”. Es decir, la salud no es solo un resultado de la biología sino también de las condiciones materiales, psicosociales y políticas en las cuales la gente nace, crece, vive, trabaja y envejece.

Si bien las ciudades se volvieron más ricas y saludables que sus pares rurales, también se volvieron más desiguales en su interior. En los ámbitos urbanos, el eje sanitario principal está en reducir las desigualdades sociales en términos de ingresos, vivienda, transporte, empleo, educación, ayuda social y servicios de salud.

Otro eje clave es la urbanización. Las ciudades con poco planeamiento, tiene fallas esenciales en su infraestructura y servicios. De esta forma, por ejemplo, los sistemas de transporte y tránsito mal diseñados se traducen en viajes más largos y caros que afectan a los trabajadores que menos tienen. No solo desde lo económico, sino también quitándoles tiempo para reuniones familiares o sociales, reduciendo el tiempo de esparcimiento. Las ciudades mal planeadas también alientan la formación de “guetos” donde el crimen y la violencia tienden a reproducirse.

 

 

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